Domingo de Ramos · Última subida de Cuaresma
El pasado Domingo de Ramos vivimos la última subida de Cuaresma, una jornada siempre especial y cargada de emoción, en la que despedimos este tiempo tan intenso para dar paso a nuestra Semana Santa, la recta final del momento más bonito del año.
La pata de la jornada fue para nuestro hermano Francis Amador, hijo de nuestro querido Pepe Amador. Un hermano que, desde el silencio, trabaja incansablemente por la corporación y que durante muchos años ha sido el encargado de realizar las patas que porta nuestra Vieja Cuaresmera. Atao de cuna, de los que lo llevan en la sangre desde que nacen.
El día estuvo marcado por la emoción desde el mediodía, con la tradicional comida de mujeres, preludio de una tarde muy especial. Como cada año, bajamos a la calle Don Gonzalo para desfilar en marcha lenta, mientras nuestro Grupo de Música interpretaba la marcha Recuerdo, creando uno de esos momentos que ponen los vellos de punta y que quedan grabados para siempre.
Un día maravilloso que pone el broche a la Cuaresma y abre las puertas de nuestra Semana Santa.
Viva Los Ataos.